La balanitis es una afección increíblemente común que causa irritación, ardor y dolor en la cabeza del pene (glande) y el prepucio. Aunque los síntomas asustan, la gran mayoría de los casos no son graves ni son enfermedades de transmisión sexual.
Con un diagnóstico certero, logramos erradicar la infección rápidamente y, más importante aún, prevenimos que se convierta en un problema crónico que afecte tu vida íntima y tu salud.
La inflamación suele desarrollarse gradualmente. Si experimentas uno o más de estos síntomas, es vital no automedicarte con cremas de la farmacia, ya que podrías empeorar el cuadro.
La piel del glande y el prepucio se torna muy roja, brillante, tensa y visiblemente inflamada al tacto.
Ardor insoportable acompañado a veces de una secreción blanquecina y espesa (esmegma acumulado) debajo de la piel, a menudo con un olor fuerte y desagradable.
Incomodidad o dolor agudo al orinar (disuria), al intentar retraer (bajar) el prepucio para lavar la zona, o durante las relaciones sexuales.
Contrario al miedo popular, rara vez es una infección de transmisión sexual. Por lo general, es causada por un desequilibrio en la flora natural de la piel, potenciada por factores anatómicos o metabólicos.
Es la causa número uno. El hongo Candida albicans vive de forma natural en la piel, pero cuando se multiplica sin control (por humedad excesiva debajo del prepucio), causa inflamación severa.
Una balanitis recurrente suele ser el primer síntoma de una diabetes no diagnosticada o mal controlada. El exceso de azúcar (glucosa) en la orina crea el "alimento" perfecto para que los hongos proliferen masivamente en el prepucio.
No lavar debajo del prepucio acumula esmegma (irritante natural). Paradójicamente, lavar la zona excesivamente con jabones fuertes, geles de baño perfumados o desinfectantes destruye la barrera protectora de la piel y causa balanitis irritativa no infecciosa.
Si la piel de tu prepucio es demasiado estrecha para retraerse completamente, se crea una "cámara" cerrada, oscura y húmeda, imposible de limpiar adecuadamente, convirtiéndose en una incubadora crónica de bacterias y hongos.
Nuestro objetivo es brindar un alivio inmediato a los síntomas agudos, investigar la causa raíz (como descartar diabetes) y establecer una solución definitiva.
Evaluación visual en el consultorio. Si hay secreción, se puede tomar una muestra indolora (exudado) para laboratorio. Realizamos análisis de glucosa para descartar causas metabólicas.
Para la gran mayoría de los episodios iniciales, recetamos el medicamento específico contra el patógeno identificado:
Si la balanitis es crónica (vuelve una y otra vez), o si tienes Fimosis (anillo fibroso) que impide bajar la piel adecuadamente, las cremas eventualmente dejarán de funcionar.
La circuncisión es considerada médica y urológicamente como el Estándar de Oro de tratamiento porque ofrece una cura verdaderamente definitiva. Al dejar el glande expuesto permanentemente, se elimina la humedad atrapada y el "medio de cultivo" donde proliferan los hongos y bacterias.
Existen muchos tabúes alrededor de las infecciones genitales. Desliza las tarjetas para conocer la verdad urológica.